¿Qué es para mí el Principio de Centralización? 4 de 4

Trabajar con el amblioscopio es un temazo, cuando trabajé con él por primera vez, toqué el terror paralizante con el que empecé toda esta historia de la perdida de visión. No me lo esperaba y la impresión fue muy muy fuerte. No lo volví a tocar hasta Cambrils, pero sabía de que iba el tema y no me permitía ver lo que ví en Barcelona.

[su_quote]El poder que tenemos sobre nuestro cuerpo está fuera de toda imaginación, no creo que seamos conscientes de la capacidad que tenemos sobre él.[/su_quote]

A raíz de este trabajo y de los trabajos con el parche, el ojo derecho tiene menos dioptrías que el izquierdo, bastantes menos, pero a la hora de ver con los dos el izquierdo sigue siendo dominante, creo que por no ser todavía capaz de centralizar teniendo en cuenta periferia, movimiento y relajación. Sé que tengo que seguir trabajando en esto, además de manera constante y perseverante.

Las gafas anaglíficas han sido todo un descubrimiento, porque me ayudan a saber donde no veo a través de mi ojito derecho, y así puedo medirme y saber cómo se encuentra mi retina en esa zona, y sobre todo si voy recuperando visión en este ojo. Antes de ellas no tenía forma de evaluarlo y no sabía si iba recuperando visión.

Además al trabajar letras grandes para mí era genial, porque te estresas mucho menos, y aceptas mejor el movimiento.

El hecho de no distinguir con ese ojo y hacer cosas que no puedo hacer porque me falta la herramienta, las neuronas de esa zona, es frustrante, injusto, incluso cruel, es como pedirle a una persona que no tiene mano derecha que escriba con esa mano. Así me siento cuando tengo que leer o escribir, porque me siento obligada a que el ojo izquierdo trabaje el doble y claro, me canso y me frustro porque no puedo trabajar, leer, conducir, hacer cualquier actividad sin tener que descansar cuando mi cuerpo no está cansado. Estás en ese limbo incomprendido.

Siempre pensé que trabajar con el parche iba a ser mucho más duro, pero no. Fue más sencillo de lo que me pareció al principio, me costó hacerme a él pero comparado con otros ejercicios no fue tan traumático, no me removió tanto por dentro, creo que mi ojito izquierdo estaba cansado de tirar del carro solo.

Me vino genial para poder recuperar el ojo derecho de manera amable y gentil, sobre todo jugar a pasarnos la pelota en un corro y ver que conseguía cogerla cuando me la mandaban desde lejos y que la conseguía mandar a donde yo quería, fue mágico. No sabes la gratitud y alegría por conseguir eso que sentí, lloraba por dentro de satisfacción y orgullo por mi misma. Fue muy emocionante para mí.

Porque en el fondo el discurso de que no podía hacer nada, de que no mejoraría, de que sólo me quedaba conformarme, de desahuciada, había calado profundo y no me dejaba confiar en mí misma ni en las personas que me rodeaban; fue fundamental poder encontrar personas en las que sentía que podía confiar porque no me iban a hacer daño para beneficio propio y que se alegraban de mis avances, nunca olvidaré la emoción cuando conseguía algo que se suponía imposible.

La cuerda de Brock bien, sin más, no me remueve nada y tampoco es que sea superdivertida; sin embargo jugar con la pelota es muy divertido y lo paso genial; me mareo si estoy un rato porque el tema del movimiento no lo llevo todavía muy bien, jajajaja. Dar vueltas girando de las manos de un compañero, rollo peonza, me marea muchísimo.

De hecho cuando intento llevar una vida normal, a la semana mi cuerpo me pide parar, mediante la pereza o cólicos, porque todavía no soy capaz de llevar vida normal respirando y en serenidad, me da la impresión que va todo muy rápido y no puedo digerirlo, no me da tiempo de comprender y analizar todo lo que me pasa, jajaja, tiene que pasar todo por la mente, el miedo a vivir es mayor de lo que pensaba. Lo tengo asociado a daño de una manera increíble, la única manera que sé de vivir es en el sufrimiento…

CONCLUSIONES

Gracias a mi enfermedad sé que he estado equivocada, ahora me queda permitirme ser, vivir y ver.

EPÍLOGO

Por lo que tengo entendido no muchas personas han compartido su realidad, su verdad en cuanto a lo que había detrás de la miopía magna y la degeneración macular húmeda con fuerte pérdida de visión.

Quería con todo esto compartir con mis compañerxs edcadorxs visuales, la profundidad en la que algunas personas pueden vivir, y pedirles que porfa no le quiten importancia porque necesitamos esa profundidad para sanarnos. Es verdad que hay que controlar las tendencias obsesivas y demasiado mentales, pero una cosa es no dar cuerda y otra es controlar o coartar que tiremos del hilo, porque igual algunas personas se ahogan en nuestro mar de emociones pero nosotrxs lo necesitamos porque ese mar somos nosotros, en el fondo siempre hay paz y calma, sólo tesoros por descubrir.

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