¿Qué es para mí el Principio de Centralización? 2 de 4

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VIVENCIAS

Porque ¡¡¡¡qué casualidad que tengo que hacer este trabajo sobre la centralización el mismo año que decido ser apicultora!!!! cuando cuál es mi sorpresa al ver que la rejilla del blusón de apicultora hace efecto estenopeico.

Llevo 5 años huyendo de las gafas estenopeicas, porque no consigo usarlas correctamente, y ahora tengo que usar este efecto sí o sí.

La primera vez lo llevé puesto unos 10 o 15 minutos, fue poco tiempo e iba agobiada así que no estaba muy presente, o quizás estaba tan presente que por eso no me sentí incomoda. Pero la siguiente vez, estuve como una hora y fue horrible porque no conseguía distinguir, sólo veía la rejilla y por detrás de ella todo era borroso. Todo para mi era lo mismo, rejilla y fondo eran uno, entonces pensé que igual no veía en 3 dimensiones, lo único que me ayudaba a saber que la rejilla estaba más cerca era la nitidez con la que la veía.

Apoyamos las colmenas en unos pies de metal que clavamos en el suelo, están colocados como una Geobióloga nos recomendó. Algunos de ellos no tiene colmena encima y están en la entrada del colmenar; al no distinguirlos, me los iba clavando en las espinillas, muy doloroso, fue un aprendizaje tan espartano que inconscientemente no quise volver a ponerme el blusón. No quería quitarlos porque soy muy cabezona y martir, de manera que tenía que aprender a recordarlos y conseguir aumentar mi punto remoto lo suficiente al menos para verlos. Pensaba que no enfocaba donde quería ver porque la imagen no caía en la fovea, entonces no podía enfocar, era excesivamente frustrante. Ahora sé que me tengo que ayudar de la periferia para enfocar, que no solamente con la zona central se puede enfocar si no que la periferia me puede ayudar a hacerlo.

Bueno eso lo sé, pero todavía no lo hago con el ojo izquierdo, con el derecho sí porque al no tener mácula ya se ha enterado de qué va la historia, pero el izquierdo como todavía la tiene creo que sigue en el viejo hábito de fijar en el centro la imagen, además trabaja doble cuando leo o escribo, cuando tengo que mirar de cerca en general y eso es un suplicio para mí. Así que ahora me gusta cuidarlo, dándole descanso e intentado que delegue en el derecho.

Soy consciente que hablo de los ojos como si fueran ajenos a mí, como
si no fuera yo. Pero a veces lo siento así, otras me consigo vincular
con ellos y hablar en primera persona.

Volví a retomar el blusón y las colmenas, ahora además de la rejilla del blusón tenía que aprender a ver en las celdillas de los panales (si no quería sopa, dos tazas y media). Todo lo que me ha ido pasando este año ha sido versado en la centralización, ¿casualidad?

Me acercaba la rejilla a la cara para por lo menos tener mi punto remoto de enfoque en el panal y no en la rejilla, pero me pico una abeja en la cabeza y ahora resulta que soy intolerante al veneno de la abeja, así que no me toca más que cada vez que voy al colmenar no ponerme la rejilla pegada a la cara.
Ha sido muy muy duro, he tenido multitud de discusiones con mi compañero en el colmenar. Intento respirar, parpadear, ser consciente, dar importancia relativa a lo que me pasa, etcétera, pero nada funciona. Simplemente ansiedad y estrés, rabia y miedo, al final es intensidad lo que vivo.

Poco a poco he ido desgranando estas emociones que al final se reducen a miedos antiguos que tenía guardados y no sabía que existían, y además han ido apareciendo circunstancias vitales que me los han ido mostrando.

El más fuerte para mí en estos meses ha sido el miedo al rechazo. Y recordé las preguntas que Amelia lanzaba y yo no me sentía apelada, es más, pensaba que yo no, que eso yo no, jajaja. Lo que no quería era verlo, jajajaja.

He pasado muchos años sin entender porque en general no me sentía a gusto con personas de mi edad, siempre amistades de más edad o menos, pero muy muy pocas de mi edad. Me solía sentir diferente, luego descubrí que yo era la que hacía por ser la rara, de la manera más sencilla haciendo un poquito, solo un poquito más evidente mis características poco comunes, que no son pocas, para así tener la excusa perfecta, de que me trataban diferente, entrar en patrón de víctima y por supuesto ser centro de atención; ahora recién me doy cuenta de ello.

El papel de víctima era obvio para mí que era para protegerme, porque si de una yo hacía por ser rechazada cuanto antes mejor, así menos doloroso sería después. Y el centro de atención porque pensaba, y todavía me veo en éstas, que ese es mi papel en la vida.

Otra estrategia que usaba era ser la buena e intentar quedar bien con todo el mundo. Esta última fue la que he usado en estos meses y la que me ha dado el hilo del que tirar y así pude darme cuenta de todo lo anterior y usando la idea de la línea de la vida, se abrió la Caja de Pandora.

Este aprendizaje ha sido uno de los más difíciles en estos años, he tardado meses en poder estar por encima de él y aún no estoy muy convencida de estarlo, me costaba mucho perdonar y soltar, pensé que no era capaz y me rallaba mucho pensando que no conseguía perdonar. ¡Yo! ¡con lo buena que siempre he sido! que nunca había tenido problemas para perdonar; me resultaba inaudito. Claro, estamos hablando de la emoción cuya acumulación fue la piedra angular de la degeneración macular, no ha sido ni está siendo nada sencillo estar por encima de ella.

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